Definitivamente cuando hablamos de País, hablamos de un concepto amplio, que engloba demasiadas definiciones, cada generación ha recibido la batuta en circunstancias totalmente diferentes a las de sus predecesores.
Nuestra historia en repetidas ocasiones se ha visto marcada por jóvenes que luchan en contra de regímenes opresores, algunas con mayor éxito que las otras, pero todas absolutamente todas con un firme ideal de libertad.
Se puede decir que las primeras luchas de los jóvenes en contra de la tiranía se dieron en aquellas generaciones de 1800, que fueron influenciadas por Francisco de Miranda quien luego de recorrer el mundo trajo ideales de emancipación a nuestro continente, y tras intensas guerras, una por una nuestras naciones fueron logrando su independencia, lo que le valió el titulo de "El Precursor"
Sin embargo; para mi forma de ver las cosas y de quienes vengo a hablar en esta entrada, los que marcaron un verdadero punto de inflexión en el curso de la Venezuela contemporánea fueron ese grupo de estudiantes conocidos como la GENERACIÓN DEL 28.
En 1928, en medio de las celebraciones del carnaval Caraqueño, siendo importante resaltar que solo se celebraba lo que el gobierno opresor de Juan Vicente Gomez permitía, un grupo de lideres estudiantiles encabezaron una protesta que inicio con Adolfo Price Lara, golpeando una estatua del Venemerito (Gomez) en símbolo de descontento con los medios marcados por el terror que el mismo usaba para imponer su ley, desencadenando esto en una ola de protestas a nivel nacional.
Entre los protagonistas de esta camada de Venezolanos encontramos nombres como: Romulo Betancourt y Miguel Otero Silva entre otra gran cantidad de intelectuales, lideres y estudiantes de la época.
Para mi su logro mas importante fue plantar firmes ideales de Democracia, siendo estos quienes dieron cabida a la presencia de partidos políticos e hicieron ver a los Venezolanos que debían ser ellos quienes nombraran a sus gobernantes, además de esto fueron la inspiración de otras Generaciones que dejaron grandes aportes al país como la del 58 quienes definitivamente dieron inicio a la Venezuela democrática.
Mi reflexión, o a lo que quiero llegar con todo esto es la siguiente: ¿que tenían en común esos jóvenes de 1800, 1928 y 1958?
Que vieron el País como una responsabilidad, y sin quejas y me atrevo a decir que hasta de forma galante y heroica la asumieron, la pelearon y la ganaron, dejando historia, inspiración y marcando un camino.
Camino que a mi forma de ver las cosas debemos recorrer nuevamente los jóvenes de hoy, y luchar por recuperar la libertad y la democracia que poco a poco nos han ido robando, es momento de asumir responsabilidades, construir futuro y seguir el ejemplo que esos Venezolanos dieron, dejando una huella imborrable en la historia.
Oscar Pérez
@oscarjcpl





